sábado, 1 de enero de 2011

"Sólo viven a fondo aquellos que se entregan"




Amor y conciencia
Hace seis años dejó la empresa familiar para crear y gestionar Espacio Interior, un centro de desarrollo y crecimiento personal. ¿Siendo muy niño intuí que esto que soy va más allá de lo que me pasa, y aprendí a través de la meditación a acceder a ese lugar que aporta a mi vida paz y creatividad para lidiar con lo cotidiano¿. Su propuesta, desarrollada en el libro Espacio interior (Ed. Luciérnaga), consiste en parar y escucharse, ¿... lo que significa dejar que todo lo que llevas dentro (emociones, pensamientos) salga. Tener la paciencia y la firmeza de estar con ello, aportando a ese espacio de escucha lo que cura: amor y conciencia. Y de ahí nace la actitud en la vida¿.








Feliz Navidad.








La Navidad es una época de cierto tono afectivo, y una invitación al disfrute.

Y al dispendio.
Esa invitación a la alegría debería extenderse al día a día, pero tenemos cierta dependencia de las formas.

¿A qué se refiere?
Todo lo que profundamente anhelamos lo somos, el problema es que vivimos en un personaje y hemos perdido el contacto con esa dimensión que está en nuestro interior.

Si fuera tan sencillo...
Simplemente, se requiere aprender a parar, aflojar la crispación mental y emocional en la que vivimos para empezar a reconocerla.


¿Por qué cree que estamos crispados?
No vivimos directamente la realidad de lo que hay y lo que somos, somos lo que hay que ser. No nos aceptamos ni aceptamos las cosas como son, estamos continuamente queriendo ser de otro modo.

... E intentando cambiar a los demás.
Creo que las relaciones humanas son el reflejo literal de cómo uno vive consigo mismo. Si te vives con más profundidad, vivirás al otro con más profundidad.

¿Cómo empezamos a querer ser otro?
De niños. Nadie nos dijo: “Tú eres un potencial de vida y en ti está todo, simplemente has de ir sacándolo y manifestándolo. Tu vida es un proceso creativo”.

Eso es mucho decir.
Por el contrario, se ha considerado que un niño no sabe, que un niño no tiene, que un niño no puede. Se ha considerado al niño desde la carencia y se le ha dicho: “Tienes que ser”, ahí está el origen de la tensión.


Entiendo.
... En la guerra contra uno mismo para ser el más listo, el más guapo y ser aceptado. Sin embargo, si fuéramos convenciéndonos de que somos esa potencialidad...

Hay que desarrollarla.
Sí, pero si la persona, en lugar de estar pendiente de lo que lleva dentro, está pendiente de medirse, interpretarse y juzgarse en función de los modelos, ese desarrollo se bloquea. Las personas que más se desarrollan son las que más confían en sí mismas, y sólo viven a fondo las que se entregan.

A menudo, tanta preocupación por desarrollar nuestro interior desemboca en un egocentrismo cerril.
De nuevo el personaje, el que quiere ser alguien a nivel espiritual se queda en las formas. La mejor cura para esto es el trabajo diario, renovar y realizar ese conocimiento.

¿Cómo?
A través de tres cuestiones básicas: es necesario tener un espacio para estar con uno mismo y meditar; es necesario un cambio de actitud, dejar de vivir con una actitud pasiva y de dependencia del exterior, y empezar a crear desde dentro, siendo conscientes de que somos generadores de nuestra propia plenitud en función de lo que damos. Cuanto más uno da, más uno crece.


Gran principio.
Si no movilizas tu energía, cada vez tienes menos; en el ámbito afectivo, si no estás en una disposición generosa, afectiva, empática, cada vez eres más pobre. Y en el intelectual, si no cultivas tu capacidad de interesarte y de entender, cada vez vives con menos.

Tercera cuestión...
Entender que hay una dimensión inconsciente que hay que sacar a flote y reeducar. Debemos investigar sobre nuestras ideas profundas, dialogar con nuestro niño interior, ese al que no se le dijo: “En ti está todo”.
Llevamos siglos repitiendo el “Conócete a ti mismo” del templo de Delfos.
Creo que el mayor problema que tenemos es lo atrapados que estamos en los pensamientos; eso produce agitación, confusión y problemática emocional. ¿Sabe lo que pasa?

¿Qué pasa?
Qué no estamos en lo que somos. Lo real es la vida, no los pensamientos sobre la vida. Tenemos que empezar por sentir el cuerpo; si lo hiciéramos, tendríamos un beneficio inmediato: contactar con una realidad energética. La realidad es energía, conciencia y plenitud, y hay que constatarlo cada día.


¿Y la pequeña realidad de llegar a final de mes y de lidiar con los otros?

Cuanto mayor es la conciencia de mí mismo y menos atrapado estoy en mis 








pensamientos, mejor respondo a mis responsabilidades. Estar conectado con 
esa conciencia me predispone a que vaya a recoger a los niños con una actitud 
espléndida y que me enfrente a mis problemas bancarios sin esa carga subjetiva 
de preocupación y sufrimiento.











Somos lo que pensamos.





Vivimos conforme a la idea que tenemos de nosotros mismos, por eso es tan

importante librarse del yugo de la mente, piedra filosofal de todas las corrientes

espirituales.



El pensamiento es una herramienta muy valiosa.

Imprescindible, lo que pasa es que la mente está hiperactivada porque estamos

todo el día dentro de ella. Si estuviéramos siempre escuchando al corazón, al

final crearíamos una cardiopatía, y eso estamos haciendo con la mente: creando

una mentepatía. El cuerpo y la mente son vehículos de la vida y confundirse con

ellos es el problema.



Los pensamientos crean hábitos y nuestros hábitos conforman nuestro

carácter.

Una palabra puede sustentarse en sentimiento o ser simplemente una palabra.

Para mí, este es el sentido de la mente: esas ideas, esas palabras, ¿están

iluminadas? Si no lo están, no vehiculan nada.



IMA SANCHIS
LA VANGUARDIA - LA CONTRA

"Tu tribu sabrá ver en tus fallos la semilla de tus éxitos"

LA VANGUARDIA – LA CONTRA

Sir Ken Robinson (y 2), formador de innovadores: autor de ‘El elemento’


La vida no es lineal y el talento, tampoco: ¡hay que reinventarse cada día! Nací en un barrio obrero: un mentor supo ver algo en mí. Para descubrir su talento debe hacer un viaje hacia el interior de sí mismo y otro hacia el exterior. No deje que le roben ideas: ¡regálelas, hombre!

“Tu tribu sabrá ver en tus fallos la semilla de tus éxitos”



La mayoría de la gente no disfruta de su trabajo...
... Si es que tiene la suerte de tener uno.
O la desgracia de conformarse con cualquiera. Afortunadamente, también conozco gente que goza con lo que hace.
  ¿Cómo lo lograron?
Todos tienen en común que encontraron su elemento: ese lugar del que le hablaba donde coinciden tus habilidades con tus aficiones; lo que sabes hacer con lo que te gusta
  No todos nacen talentudos...
Es que todos tenemos talento si sabemos descubrirlo. Algunos con suerte lo descubren ya de niños con facilidad y el apoyo de su entorno y otros deben esforzarse para hallarlo: a veces contra su familia y amigos.
  Y hay profesiones que son pura rutina.
No hay tareas rutinarias; sólo hay modos rutinarios de hacer una tarea. Piense en cocinar, por ejemplo: puede ser un obligado aburrimiento o una creación excelsa.
  Si todos tuviéramos un talento diverso, la inteligencia no se podría medir.
Es que no se puede medir: los test fueron un invento supremacista. En realidad, el talento es tan personal como la huella dactilar y hay tantos modos de ser inteligente como personas. No se trata de cuán inteligente eres, sino de qué modo eres inteligente.
  Al final, el talento no paga las facturas.
Si haces algo a disgusto, acabas haciéndolo tan mal que al final no podrás ni pagar las facturas. Y eso pasa en la economía global: las tareas que se hacen de forma rutinaria acaban yéndose al país donde las hacen por menos. Sólo quien innova retiene el valor.
  ¿Tan mal ve usted la educación?
Ya le he dicho que la educación se ha reformado, pero no se ha transformado. Y no pido que se exija menos en el cole, sino más al cole: debemos concentrarnos en localizar y potenciar ese talento único de cada uno. Nuestra escuela aún genera uniformización, pasividad y conformismo.
  Es que también hay cada alumno...
Pero todos tienen un potencial, porque ser creativo no es un don que tienen algunos elegidos; es lo que nos hace humanos. Si eres persona, eres creativo. Y se aprende a ser más creativo como se aprende a leer. Es una facultad innata que todos desarrollamos.
  ¿Cómo se desarrolla la creatividad?
¿Cuántos sentidos hay?
  Oído, vista, olfato, tacto, gusto...
Y el sentido del equilibrio; el cinestésico o propiocepción (la percepción de uno mismo y su relación con el espacio)... Y está además el termoceptivo... Pero ¿sabe por qué usted ha pensado sólo en los cinco sentidos?
   ¿...?
Por comodidad, que es la enemiga de la creatividad. Cuando algo nos parece evidente, no hacemos ningún esfuerzo por entenderlo. Así que usted me ha repetido los cinco sentidos y así se ha perdido la posibilidad de repensarlos y descubrir otros.
  ¿Y si no descubro mi supuesto talento?
Para empezar, no se ponga límites, y menos en el tiempo. La creatividad, como la vida, no es lineal. Puedes ser un niño creativa- mente viejo o un nonagenario creativamente joven. Y cada día el cerebro es diferente.
  Sí, pero ¡qué hago para descubrirlo?
Lo estoy investigando ahora mismo. Se trata de hacer dos viajes: uno hacia el interior de ti mismo y otro hacia el exterior para proyectar tu talento. Y no son trayectos siempre consecutivos: pueden ser   simultáneos.
  Déme más pistas.
Conózcase. Y si usted quiere conocer a alguien: ¿qué hace? Pasar tiempo a solas con él: pase más tiempo conociéndose.
  ¿Y cuando me conozca?
Llegará un momento en que disfrutará de su propia compañía. Entonces encontrará y podrá sacar partido a su propia tribu creativa.
  ¿Quién es mi tribu creativa?
 Las personas con quienes puedes ser tú mismo: generaciones literarias; equipos de investigadores; bandas rockeras o colegas con quienes inventas cosas: son quienes se aceptan y reconocen mutuamente el talento y lo hacen crecer juntos.
  ¿Puede ser sólo un amigo?
Fue mi caso: un profesor vio talento en un chaval poliomelítico de barrio y apostó por él. Tu mentor y tu tribu son quienes saben ver en tus fallos la semilla de tus éxitos.
  ¿Cómo me ejercito?
La creatividad es inteligencia aplicada a una tarea concreta y compartida con complicidad: genio solitario es un oxímoron.
  ¿Y el esfuerzo, el sudor, las lágrimas...?
Esfuerzo, claro, el mismo que hace un niño para ganar una carrera en el cole: sufre, pero también se divierte. La diversión incluye el sudor, pero nadie arriesga, innova ni experimenta si no disfruta haciéndolo.
  Pues déme algunos truquillos...
Invente nuevos juegos con los juguetes de siempre; juegue a médicos con plumas de indio; replantee lo obvio hasta que deje de serlo... No acepte nada de antemano ni dé nada por sentado. Y compártalo todo.
  ¿Y si me roban las ideas los colegas?
Regale sus ideas y verá cómo por ensalmo aparecen otras mejores aprovechando el espacio que dejaron las que regaló.
  ¿Y si se ríen de mis ideas?
¡Ríase con ellos! Crear no es algo que te pasa, sino lo que haces cuando te pasa algo.
  ¿Cómo sé que he llegado?
Porque ser creativo no quita energía: la da. Las horas parecen minutos; las ideas fluyen y tú con ellas. Estás fuera del mundo y al mismo tiempo dentro de él.

LLUÍS AMIGUET
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¡No pienso trabajar!
¡Paro, no! ¡Trabajo, tampoco! Trabajo es una palabra odiosa ya en su origen (tripalium: los tres palos donde se ataba a los esclavos para azotar- los). Marx demostró que ese estúpido esclavismo no fracasó por inhumano, sino por ineficaz. Otro Marx, Groucho, puso en evidencia a los esclavos de la rutina mental. Y sir Ken Robinson nos ayuda hoy a descubrir nuestro talento y realizarlo en libertad –con esfuerzo, pero también con placer– hasta ser innovadores... Y prósperos. Espero que esta segunda entrega de la entrevista a sir Ken –solicitada por un puñado de amigos lectores– sirva también como felicitación navideña de quien aquí no trabaja, sino que goza cada día entrevistando para ustedes

LLUIS AMIGUET

miércoles, 29 de diciembre de 2010

AFERRÁNDOSE AL RESENTIMIENTO O SEMBRANDO PAZ




ISHANOSHABLA
Isha.
Foto: Isha.
Estamos ya en esas fechas que nos sensibilizan de manera extrema. Nos traen una serie de sentimientos por seres queridos que perdimos y ya no estarán, o por aquellos que estarán y en algún momento desearíamos no ver. En vez de una reunión unidos en paz, generalmente guardamos recuerdos de los conflictos pasados, que reactivamos y que perdurarán hasta una próxima fecha.
Los seres humanos tenemos la tendencia de guardarnos todo lo que sentimos, y cuando nos llega al cuello, sale todo junto de una forma que hiere y que no sirve, muchas veces catapultado por el alcohol y disparado abruptamente por una tontería. La explosión trae todo el resentimiento y la necesidad de ser uno el que tiene la razón.
Cuando te aferras al resentimiento, en realidad te estás dañando a ti mismo, y es muy importante que puedas ir hacia adentro y sientas absolutamente todo, porque una vez que dejes ir ese resentimiento, una vez que dejes de aferrarte a su carga como si fuera algo precioso, vas a soltar. Podrás dejar ir los juicios y lo que eso te produce, podrás dejar ir todo.
Durante la vida todos creamos eso, es parte de la dualidad. Tenemos personas a quienes amamos, otras a quienes odiamos, personas que nos han tratado bien, otras que fueron rudas, personas que nos han abandonado, traicionado, personas en quienes nosotros confiábamos y nos han robado, todo esto sucede, así es la vida.
Y ¿por qué la vida es así? Porque es una ilusión de dualidad, y justamente eso es lo que la ilusión crea: la desconfianza, el miedo, las protecciones. Eso nos sucede a todos los seres humanos.
Esa protección es la que nos impide recibir el amor. Entonces es muy importante que vayas hacia dentro de ti con la intención de dejarlo ir, porque si te sigues aferrando a eso, la única persona que sale lastimada eres tú.
Y vas a seguir siendo lastimada porque no estás tomando responsabilidad, y yo sé que en algunas circunstancias es impactante, pero es muy importante que aprendas a amarte completamente a ti mismo y dejes ir eso de una vez por todas.
No se trata de fingir; se trata de sentir, mover la carga de lo que sientes y dejarlo ir. No se trata de pretender que está bien si aún no lo está, pero sí de tener la intención, y así lo soltarás.
Se puede dejar ir todo: los mayores engaños y traiciones, la violación física, las cosas más horribles del pasado, las puedes dejar ir.
¿Por qué puedes? Porque tú no eres eso, tú eres el amor, tú eres esa vibración, ese vacío. Tú eres esa vibración que puede permitir que todo te traspase sin tocarte. Y a veces, esas cosas sobre las que estás resentido son justamente aquellas que más te han empujado a crecer.
Y en esta oportunidad, una vez más, podemos elegir.
Podemos elegir el miedo o podemos elegir el amor. Y yo siempre te recuerdo que “tu eres lo que eliges”.
Entonces, ¿qué quieres ser? La perpetuación de un pasado que duele, o la más alta expresión del ser humano en cada momento?
Cuando las expectativas vengan en estos días a tu mente, en lugar de engancharte con la historia del pasado para justificar un viejo sentir, tráete a este momento y pregúntate, ¿Qué elijo? ¿Qué quiero ser? ¿Miedo o amor?
El miedo opera en forma automática, pero el amor es quien realmente eres.
Y juntos, así, vamos creciendo al encuentro de la paz interior que nos permitirá crear un mundo que lo refleje. Que estás celebraciones de Fin de año nos encuentren compartiendo en el mejor lugar que podemos estar, nuestro corazón. Hasta la próxima.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

HO'OPONOPONO NOS AYUDA CUANDO PERDEMOS A ALGUIEN

Ho'oponopono nos ayuda cuando perdemos a alguien

hooponopono when we lose someone 180x110 Hooponopono nos ayuda cuando perdemos a alguien
¿Por qué quedamos tan apegados y dependientes y sentimos que no podemos vivir sin las personas que amamos? ¿Por qué perdemos nuestra concentración o la confianza en nosotros mismos o somos incapaces de funcionar adecuadamente cuando perdemos un ser querido? Quizá porque pensamos que no somos nada sin ellos.
Algunas veces somos separados de alguien que amamos por la muerte. Otras veces nos distanciamos o alguien con quien estamos decide distanciarse de nosotros.
Desafortunadamente hay cosas que olvidamos…
Olvidamos que somos más que nuestros cuerpos y que cuando la gente que amamos fallece, en realidad terminan estando más cerca nuestro que cuando estaban en sus cuerpos.
Olvidamos que nunca estamos solos y el Universo (Dios) está siempre a nuestro lado esperando que le demos permiso para llevarse nuestras penas y resolver nuestros problemas.
Olvidamos que nadie afuera de nosotros nos puede hacer felices. Si elegimos estar con alguien debe ser porque queremos y no porque lo necesitemos. Todo lo que necesitamos esta dentro nuestro.
Pero sentimos que esta sensación es más fuerte que nosotros, que no lo podemos evitar y esto es lo que sucede cuando nuestras memorias “tocan” o son activadas.
Es muy difícil aceptar que somos 100% responsables y que algo dentro de nosotros crea y atrae gente, circunstancias y problemas a nuestras vidas. Sin embargo, cuando lo aceptamos, podemos comprender que, como hemos creado y atraído tales cosas, somos los únicos que podemos cambiarlo.
En este caso es también importante saber que no somos víctimas y que quizás no podemos evitar sentir dolor por nuestra pérdida, pero el sufrimiento es opcional. “Elegimos” sufrir.
Necesitamos saber que las personas aparecen en (y se van de) nuestras vidas para darnos una oportunidad. Son un regalo, una bendición. Nos ayudan a reconocer las cosas que necesitamos cambiar y trabajar en nosotros mismos. Si decidimos aceptar el 100% de responsabilidad y abstenernos de reaccionar o culpar, podemos realmente encontrarnos y descubrir cuan poderosos en verdad somos. Entonces comprendemos que podemos cambiar nuestras vidas sin depender de nada o nadie afuera nuestro.
Solo nuestros “pensamientos de” nuestros seres amados nos dejan, no la gente real.
Sí, lo sé. Es más fácil decirlo que hacerlo pero voy a darte algunas herramientas y puedes probar a ver si te ayudar a traer más paz a tu vida. Por ejemplo, cuando estás muy ansioso puedes repetir mentalmente “Gracias” o “Te amo”. Agradeciendo y amando a los pensamientos que nos hacen sentir solos, necesitados o dependientes, son maneras de soltarlos y permitirles pasar más rápidamente.
Lo que resistimos, persiste. La clave es que no estamos intentando cambiar las circunstancias o a las personas sino encontrar paz y tranquilidad dentro nuestro, sin importar lo que esté ocurriendo a nuestro alrededor.
Posted by Mabel Katz on December 20, 2010