Cuando el hombre vivía en un estado primitivo, lo único que percibía era su realidad inmediata: Lo veo, por lo tanto existe. Comida, agua, albergue, calor, peligro, carencia, procreación, estos eran los elementos de su existencia y la protección de su territorio era lo primordial.
En los tiempos modernos la vida es bastante diferente, experimentamos niveles sin precedentes de seguridad y confort y hemos logrado generar una abundancia de comida, energía, tratamientos médicos, tecnología y otros recursos.
Frente a semejante innovación y desarrollo, ¿por qué es que la humanidad sigue experimentando carencia, segregación, des- confianza y crueldad? ¿Por qué seguimos aferrados a la mentalidad cavernícola?
Aunque hemos evolucionado como raza a través del tiempo, la humanidad aún no ha descubierto su capacidad de evolucionar emocionalmente, de elevarse por encima de sus miedos y llegar a experimentar unidad.





