domingo, 12 de octubre de 2014

ESCUCHA TU VOZ INTERIOR. LAO TSE

CASTILLOS EN EL AIRE.


 ♪ Mas Extendió Las Alas Hacia El Cielo
Y Poco A Poco, Fue Ganando Altura. 
Y Los Demás, Quedaron En El Suelo 
Guardando La Cordura. 

Y Construyó Castillos En El Aire, 

A Pleno Sol, Con Nubes De Algodón, 

En Un Lugar, A Donde Nunca Nadie 
Pudo Llegar Usando La Razón (...)


En Los Demás, Al Verlo Tan Dichoso 

Cundió La Alarma, Se Dictaron Normas, 

"No Vaya A Ser Que FUERA CONTAGIOSO 
TRATAR DE SER FELIZ DE AQUELLA FORMA." 


La Conclusión, Fue Clara Y Contundente: 

Lo Condenaron Por Su Chifladura 

A Convivir De Nuevo Con La Gente, 
Vestido De Cordura.


(Alberto Cortez)





sábado, 11 de octubre de 2014

EDUCACION EN FALIMIA: PADRES E HIJOS POR JORGE BUCAY

¿ES NUESTRA VIDA UN ESPEJO DE NUESTRO INTERIOR OSCURO? ENTREVISTA A ENRIC CORBERA

INTEGRACION LA GRAN PRUEBA. POR ALICIA SANCHEZ MONTALBAN

Durante mucho tiempo hemos vivido creyendo que teníamos que luchar contra la oscuridad, eliminarla, deshacernos de ella o liberarnos de su influencia con el poder de la luz. Pero, mientras lo hacíamos, no nos dábamos cuenta de que nos convertíamos exactamente en aquello que pretendíamos eliminar. De hecho, la palabra eliminar ya tiene connotaciones destructivas.

Enfrentarse a algo con una espada, aunque sea de luz, es energía de lucha.

Expulsar de un lugar a alguien, aunque sea en nombre de la luz, no sólo es invasivo sino que, además, es profundamente irrespetuoso.

Despreciar al que es oscuro genera separación y denota una gran ausencia de compasión.

Aunque nos cueste aceptarlo, en la oscuridad también
hay luz. Pero no podremos verla si nos dejamos arrastrar por el miedo o el rechazo.

Es cierto que los seres a los que llamamos “oscuros” –estén encarnados o no– pueden hacer cosas horribles, pero también es cierto que nuestro desprecio puede potenciar su oscuridad. Y lo mismo sucede con la actitud de lucha. Si nos enfrentamos a ellos con la intención de eliminarlos, no sólo nos convertimos en oscuros nosotros mismos sino que, además, nos situamos en su terreno, involucrándonos en situaciones que generan cada vez más dolor y confusión.

Al mirar al otro como “oscuro”, una parte de mí se está sintiendo superior. Cuando creo que yo tengo la verdad y que el otro se equivoca, me estoy dejando llevar por el ego, que separa y critica, que juzga y condena al que es distinto a mí. ¿Es eso actuar desde la luz?

jueves, 9 de octubre de 2014

VIVIMOS EN UN TIEMPO EXTRAORDINARIO. POR GREGG BRADEN

EL DIALOGO INTERIOR. POR JOCELYNE RAMNICEANU

Cuando pasamos un largo período de tiempo sin hablar con otra persona, nos podemos percatar que tenemos diálogos muy intensos con nosotros mismos. Estos diálogos existen y están presentes continuamente pero no siempre nos damos cuenta de su presencia y magnitud.
Cuando asistí hace ya varios años a un curso de meditación Vipassana, permanecí 10 días en silencio, sin hablar con ninguno de los participantes, era parte de las reglas. Durante esos días mi diálogo interno no paró ni un segundo y parecía que usaba altavoces. Era una lucha aguerrida entre dos oponentes, uno por quedarse y completar el curso según lo acordado y el otro por abandonar el lugar inmediatamente, no aguantando ni un momento más. Reconocí que ambas voces provenían de mí, eran mis creencias
contradictorias buscando una manera de llegar a un acuerdo; que nunca fue como tal, ya que hubo aquella parte de mí que ganó la batalla y fue permanecer en el curso hasta el final, pero la otra parte nunca dio su brazo a torcer, solo cedió al notar que el deseo de permanecer era más fuerte, esa parte de mí aún existe y se manifiesta de distintas maneras creando resistencia.
Podemos diferenciar 3 tipos de diálogos en nosotros mismos, aquel donde lo que nos decimos es positivo y eleva nuestra vibración, aquel que es de naturaleza negativa, donde perpetuamos nuestras creencias de no servir, de no ser buenos para algo, de no ser capaces, de no ser merecedores  etc. y por último el que rara vez oímos a menos que los otros dos hagan silencio, o no estén presentes, y es el diálogo que procede desde un lugar de claridad, desde un lugar aparentemente externo, es el diálogo que viene de nuestro Yo Superior o como los hawaianos lo llaman, nuestro Aumakua.

COMENZANDO DE CERO. POR VERONICA TOMZIC


“Cuál es la mejor relación?... Aquella que nos da más oportunidades para limpiar…” Dr Ihaleakalá Hew Len

“Cuando alguien es “desagradable” conmigo, de verdad me alegro, porque la oportunidad de limpiar es aun mayor… y limpiaremos mucha cantidad de basura con esa experiencia” Dr Ihaleakalá Hew Len.

Bastante frecuentemente, una de las relaciones más conflictivas y llenas de memorias, creencias y mandatos ancestrales y culturales, sin duda, es la relación con nuestros hijos.

Lo hemos “padecido” con
nuestros padres, en el rol de hijos y lo “padecemos” con nuestros hijos, en el rol de padres.

“Es natural” dicen algunos… “Es un problema generacional” dicen otros…
La operatoria dentro de esta relación es muy frecuente y casi… tragicómica… Tanto padres como hijos, nos encontramos muchas veces, en situaciones tremendamente absurdas, en discusiones infructuosas… que literalmente… no conducen a ninguna parte.

El Dr Len dice… “Nuestros hijos, han venido a nuestras vidas para “sacudirnos”… han venido a modo de “recordatorio” para que recordemos que tenemos que devolvérselos a Dios. Nosotros tenemos que darles de comer, cuidar que no se enfermen, que no se lastimen en sus primeros pasos… y eso es todo! Ellos NO han venido para que les digamos QUE ES LO QUE TIENEN QUE HACER”.

Ellos no han venido para que les demos concejos, ni para que los manipulemos o nos dejemos manipular por ellos, ni para que los castiguemos, ni para que les “evitemos” el sufrimiento. Tampoco para que los carguemos con nuestras sofocantes expectativas. Ni para que volquemos en ellos todas nuestras frustraciones… ni para que ellos sean lo que nosotros quisimos ser y no pudimos… No han venido para que les elijamos la pareja, la carrera, ni para que les digamos cómo tiene que ser su vida.

miércoles, 8 de octubre de 2014

ME AFECTA LA OPINION DE LOS DEMAS. POR ISHA

Tenes que mirar estos lugares en  los que te sentís como víctima, y claro, hay personas que repetidamente van a crear situaciones de  destrucción, porque esos son sus patrones inconscientes de reacción. Estás situaciones son creadas por las experiencias traumáticas que ocasionaron en ellas la separación de su experiencia de amor original,  y estos patrones o surcos, siempre quieren sabotear o encontrar una reacción o un problema, siempre te llevan a vivir lo mismo.

Pero vos ahora sólo necesitas enfocarte en aquello que querés, en lo que estás permitiendo y si algo no te gusta, o te entregas a esa situación abrazándola o cambiás; pero nadie te puede contagiar una mala onda ni hacerte víctima de lo que no quieras.

En realidad puede ocurrir que esa persona no te inspire con su comportamiento y entonces podés elegir estar más cerca de  personas que sí te inspiren, personas que estén hablando de la conciencia, hablando del amor, descubriendo lo ilimitado que hay en vos; pero a menos que esa negatividad, ese miedo, el otro lado de la ilusión este dentro tuyo, no te puede afectar, no te puede transformar en negativo, no puede hacer que no te ames y si lo logra es que necesitás sanar eso. Es una gran oportunidad en dejar de ser víctima de lo que sucede afuera y alrededor.