lunes, 11 de abril de 2011

LIBERANDO A TU "EX"


Por Vivi Cervera
Uno de los desafíos más complejos de asimilar para una persona es el que tiene que ver con una relación de pareja que se ha roto por infidelidad. Esta sensación de haber sido traicionado y la frustración por muchos otros factores involucrados puede durar toda una vida, si no eliges DEJARLO IR.  Y sé que ahora puedes estar cayendo en la trampa de siempre, que es la de preguntarte: ¿Cómo le libero? ¿Cómo le dejo ir?
Para dejar ir este tipo de situaciones es preciso enamorarse de ellas tan ciegamente como se pueda. De hecho en alguna ocasión una mujer lastimada me dio esta solución, me dijo:

Cuando me quedé sola, completamente sola porque mi pareja se había ido con alguien, me di cuenta de que tenía que escoger entre vivir llena de odio e impotencia el resto de mi vida o amar la situación de tal forma que pudiera sentir una ola inmensa de gratitud por lo sucedido. Entonces elegí esto último y ocupé todo mi tiempo en aceptar lo vivido; sólo entonces pude notar como con cada TE AMO dirigido a mi ex, con cada TE AMO dirigido a esa inteligencia divina en mí y con cada TE AMO dirigido a mí dolor, todo mi enojo iba cediendo. Las lágrimas salían sin control alguno cuando me amaba y sin embargo sentía cómo mi resistencia había terminado.
Ahora... ¿Quieres saber algo real y práctico?
No tienes otra opción, es así de sencillo. Normalmente una situación dolorosa sucede y  nuestra mente nos dice que podemos cambiarla resistiéndonos. Resístete que así el dolor se irá suele gritarnos, pero al minuto siguiente nos damos cuenta de que entre menor sea la aceptación de lo que nos lastima, mayor se hará ese dolor y ese resentimiento.
Cuando hayas aceptado que esto ya pasó y que no puedes cambiarlo, entonces quizás puedas descubrir que te ha dejado algo, así que haz ahora tu mejor oración de gratitud. Dile a la experiencia dolorosa: TE AMO, TE AGRADEZCO Y TE DEJO IR. Con sólo decir esto de forma sincera, habrá una diferencia.
Hazlo siempre que el recuerdo venga y ten en cuenta que entre más veces al día puedas reemplazar tus pensamientos por las 4 palabras que curan, más dolor estarás borrando de tu vida.

Vivi Cervera